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DOS POTENCIAS DEPORTIVAS SE SALUDAN

DOS POTENCIAS DEPORTIVAS SE SALUDAN

La primera visita de Diego Armando Maradona a Cuba fue en julio de 1987, cuando viajó a La Habana junto a su amigo y preparador físico personal Fernando Signorini y parte de su familia para recibir el premio al Mejor Deportista Latinoamericano del año anterior (en 1986 Argentina se había consagrado campeón mundial en México 86 con la actuación estelar de Maradona) ganando en la ya tradicional y prestigiosa encuesta de la agencia de noticias cubanas Prensa Latina.

El Diez, luego de conocer a Fidel expresó: “Me pareció mentira tener un cacho de historia tan cerca. Es un seductor y usa todo para envolverte. Dicen que él arrancó con doce hombres y tres fusiles en la Sierra Maestra y ahora me doy cuenta porqué ganó: tiene una convicción de hierro. Fidel Castro es una personalidad imposible de olvidar. Es una historia viviente. Yo defiendo mi fútbol como Fidel defiende a su pueblo”

Después de ese viaje, nació una amistad inquebrantable entre Maradona y Fidel y la isla rebelde se transformó en su segunda patria donde vivió algunos años para curarse de sus problemas de salud y también disfrutar del amor caribeño del pueblo cubano.

En una de esas estadías, durante un fin de año de 1994, Diego conoció a Javier Sotomayor, el atleta nacido el 13 de octubre de 1967 en Limonar, Matanzas, Cuba, considerado el mayor deportista de atletismo de la historia cubana y ex campeón olímpico y multicampeón del mundo, que pasó a la historia en 1993 por su récord mundial en Salamanca, España donde logró los 2,45mts. en salto en alto, marca que hasta el momento permanece sin ser superada. “Soto” como es conocido mundialmente, tiene también los récords universales en pista cubierta (2,43) y sub-18 (2,33), el título olímpico en Barcelona 92 (España), la plata en Sídney 2000 (Australia), seis oros mundiales y tres en Juegos Panamericanos. Actualmente es secretario general de la Federación Cubana de Atletismo y reparte su estadía cubana con la española. Esta leyenda viva del deporte cubano recuerda sus encuentros con Diego, donde sus conversaciones eran atravesadas por el deporte y política:

     “Siempre sostuve que Maradona era una de las  personas que soñaba conocer y a quien admiraba.  Recuerdo con mucho afecto mi primer encuentro con Diego cuando vino a pasar con su familia y algunos amigos la navidad y año nuevo en Cuba. Ese 30 de diciembre estábamos esperándolo en el Instituto de Deportes porque Diego quería conocer a los deportistas cubanos pero no pudo llegar por motivos de agenda,  entonces yo me fui hasta el Hotel Nacional donde se estaba hospedando y ahí nos conocimos y pasamos toda la tarde conversando de todo. Una grata sorpresa fue cuando me dijo que me admiraba y conocía sobre mi carrera deportiva. Me quede  perplejo cuando Diego comenzó a contarme y a recordar en detalle mi carrera como atleta. Era increible porque sabía donde había hecho el salto y me habló del récord con precisión. Eso fue increible, no lo podía creer. Además me regaló una de sus camisetas firmadas (luego me regalaría algunas más) y yo le obsequié en otro encuentro un par de zapatos míos con los que había logrado uno de los récords mundiales.

Con Diego nos hicimos muy amigos y pudimos compartir muchos años en Cuba con nuestras familias. Cada vez que él venía a la isla, yo  le armaba la estadía para que pudiera estar lo mejor posible y disfrutar.

Otra cosa que me sorprendió de Diego era su saber sobre historia cubana y traigo un recuerdo que sucedió en mi casa cuando compartimos con Diego junto a Hassam Pérez Casabona, en ese momento un estudiante de Historia de la Universidad de La Habana, hoy Licenciado en Historia, Profesor Auxiliar del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) de esa casa de estudios universitaria y un cuadro político del Partido Comunista Cubano (PCC). Esa noche Diego y Hassam conversaron de algunos referentes políticos y combatientes históricos de nuestra lucha independentista y emancipatoria como José Martí, Antonio Maceo o Carlos Manuel de Céspedes. Lo normal era que Hassam supiera de estos personajes porque eran base de su formación y estudios;  pero que Diego también hablara de ellos con soltura y admiración como un cubano más, me demostró sus cualidades políticas y lo convertían no solamente en un cubano más, sino en un latinoamericano de la Patria Grande.”

Sotomayor apodado “El Príncipe de las Alturas” pudo comprobar en Argentina el amor pasional que le brindaba el pueblo a Maradona, cuando fue uno de los invitados del Diez para su partido homenaje en la Bombonera en noviembre del 2000: “Estar en Buenos Aires invitado por Diego y haber presenciado el partido homenaje en la cancha de Boca fue un privilegio. La Bombonera estaba que explotaba de gente. También en esa oportunidad que estuve en Argentina, pude observar y tomar realmente la dimensión de la figura de Maradona y los incalculables seguidores que tenía Diego en su país. Fueron días inolvidables.”

La voz se le entrecorta cuando recuerda la fecha de la partida física de Diego, aquel 25 de noviembre del 2020, cuando las canchas de fútbol y los olvidados del planeta, se enmudecieron de dolor:  “Haber compartido y tenido como amigo al mejor deportista de todos los tiempos me hace sentir bien orgulloso. Diego era una figura fascinante tanto en lo humano, lo deportivo y lo político.

Cuando me entere de su muerte en noviembre del 2020 solamente llore. Había perdido un hermano de la vida”


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Autor

  • Julio Ferrer

    Periodista y escritor. Algunos de sus libros "Osvaldo Bayer Íntimo. Conversaciones con el Eterno Libertario", "Stella Calloni Íntima". Una cronista de la Historia", con prólogo de Fidel Castro y "Gregorio Selser. Una leyenda del periodismo latinoamericano"

    julioferrer@dale.com Ferrer Julio